-Simplemente no puedo creer que la vida nos haya dado el uno al otro-dijo él-, y luego quitárnoslo.
-Yo sí -dijo-. La vida es una bastarda.
Lo abrazo con mas fuerza, y puso su cara en su cuello.
-Pero depende de nosotros -dijo suavemente-. Depende de nosotros no perder esto.
Eleanor y Park (via letters-letras)