Te amo, lo sabes. En algún momento de mi vida te lo dije, mirandote a los ojos y sonriendo. Te amo, susurraron mis labios, te amo, decían mis ojos somnolientos.
Pensaba en ti todo el día, en los días grises y lluviosos y en los días soleados y calurosos. Lloré tu partida y festejé tu llegada, pero no hubo nada que me doliera más, que el abandono de tus ojos y el brillo que en ellos se perdió cuano te fuiste.
La vida son recuerdos, la vida son esos instantes que nos hicieron reir y aquellos otros que nos hicieron llorar. Esa es la vida, amor, perder lo que más amamos para darnos cuenta cuanta falta nos hace.
No había nadie más, no había otra chica sobre ti porque no existía, eras solo tú, era solo tu olor a vainilla y la mezlca de tu voz con tu mirada la que me quitaba el sueño.
-Sebastian zúñiga-