Iniciamos una conversación de la nada, con pena, con palabras que no se atrevían a salir:
—Hola
—Hola
—¿Cómo estás?
—Bien, ¿y tú?
—Bien.

La confianza creció, nos contamos secretos, nos mandamos fotografías.

—¿Estás ocupada?
—Un poco, pero prefiero conversar contigo. Cuéntame, ¿qué haces?

Le conté mis más grandes alegrías, mis mayores temores, me llegó lo inseguro al sentirme descubierto. Empecé a imaginar cosas, que ya no me querría, sabía que era algo tímido o algo penoso, ahora me conocía aterrado por las cosas cotidianas, y ni qué decir de los grandes menesteres que nos mueven el interior.

Ya no me saluda de inicio, ahora al veces lo hago yo. A veces tarda en responder, todo se fue diluyendo, con tristeza, con impotencia, con palabras que no se atrevían a salir:
—Hola
—Hola
—¿Cómo estás?
—Bien, ¿y tú?
—Bien.

Y así terminó. Se cerró la puerta, la ventana, la confianza, la emoción. Y ahí se acabó todo.

Lucero Estrella (via estrellademialma)

Soy de ese tipo de chica que le gusta estar sola en su habitación, en tumblr, leyendo o escuchando música, y de eso puedo estar orgullosa…. pero, a veces, un sentimiento de melancolía y tristeza invade mi cuerpo, la soledad, toca a mi puerta.

escalerabajoelmar:

nutria-con-retraso:

empiezo a hacer cualquier wea en mi pieza pero el problema viene cuando tu mama le cuenta a las visitas: esta weona se lo pasa encerra en su pieza, con esa wea de computador! xddd

El comentario de arriba jahsja:(