Maldita sea, la muerte está en todas partes. Ni hombres, ni pájaros, ni fieras, ni reptiles, ni roedores, ni insectos, ni peces, ninguno tenia una oportunidad. El final estaba fijado. No sabia qué hacer. Me empece a deprimir. Y saben, veo al dependiente del supermercado metiendo en la bolsa lo que he comprado y a continuación le veo metiéndose en su propia tumba junto con el papel higiénico, la cerveza y las pechugas de pollo.

Bukowski Charles / Pulp, 18 (fragmento)

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