— ¿A qué hora quieres que este? —ella sonrió. —A las nueve, a esa hora no hay nadie en mi casa vigilándome así que puedo hacer lo que sea contigo—se acerco a su oído y susurró—, incluso matarte. shazolmar Sin categoría 20 agosto, 2014 Compártelo: Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Me gusta Cargando... Relacionado Publicado por shazolmar Ver todas las entradas de shazolmar Publicado 20 agosto, 2014