Me pregunto si el cerillo odia a la vela que enciende, pues ésta ilumina por horas con el fuego que él le regaló y después el suyo tuvo que extinguirse. Me identifico mucho con los cerillos, me toca provocar la llama pero nunca quedármela: arreglo personas que se enamorarán de quien conozcan después de mí.
Azares del destino, Denise Márquez (via denisesoyletras)