-¿Y qué hiciste hoy, mi amor?
-Fui al parque, sola. Me tome un café, sólo yo. Viaje en metro, por mi misma. Comí en aquel restaurante francés, sin compañía. Regrese a casa, sin nadie. Me metí a la cama y llore, abandonada. Pero no vayas a creer que es un reclamo, amor. Para nada…

Confesiones de un Corazón Roto, Una Escritora Amateur (via una-escritora-amateur)